Empresas del Ipsa tienen sólo un 6,6% de presencia femenina en sus directorios

En Chile, las mujeres superan el 50% de la población, pero su presencia en los cargos más altos a nivel empresarial es escasa. De esa realidad da cuenta un reciente estudio de ComunidadMujer, donde se concluye que de los 347 directores que hay en las 42 empresas que componen el Ipsa (Indice de Precio Selectivo de Acciones), apenas 23 son mujeres. Eso significa que la representación femenina en los gobiernos corporativos de las grandes empresas transadas en la Bolsa chilena alcanza sólo un 6,6%.

Aunque exigua, la tasa supone un avance respecto de los últimos años, pues en 2011 las mujeres equivalían a apenas el 1% del total de directores de las empresas Ipsa. En 2015, esa participación subió a 5,4%. De cualquier forma, advierte Alejandra Sepúlveda, directora ejecutiva de ComunidadMujer, se trata de una cifra baja si se compara con países desarrollados de Europa o con Estados Unidos, donde, en promedio, hay una proporción de 20% de mujeres en los directorios de las mayores firmas que cotizan en el mercado.

Según el reporte, las empresas del Ipsa que tienen mayor participación femenina en sus mesas directivas son Colbún, con tres representantes, seguido de Falabella, Ripley y Banco Santander, con dos mujeres en cada una.

El análisis también revela que en Chile el 57% de las grandes firmas no tiene una mujer en su directorio y que la presidencia de todas las firmas que transan en Bolsa está ocupada por hombres. A su vez, consigna que mientras 46 directores masculinos participan de dos o más mesas corporativas, sólo una mujer participa de dos o más directorios.

En opinión de Sepúlveda, la baja participación de mujeres en directorios responde a la ausencia de una cultura que promueva una mayor incorporación femenina. “No hay un incentivo por la competencia de género. Muchas mujeres son discriminadas a priori al momento de ascender en una organización, debido a la visión tradicional que se tiene del rol que ellas cumplen en la familia, donde tampoco hay un reparto de roles equitativo entre hombres y mujeres”, explica.

Por lo mismo, dice la ejecutiva, muchas veces se piensa que por motivos familiares las mujeres no estarán 100% disponibles o serán menos ambiciosas.

La baja presencia femenina también se observa a nivel de los principales puestos ejecutivos de las grandes compañías presentes en el mercado bursátil. De los 394 cargos de gerentes de primera línea de las empresas Ipsa, sólo 42 son ocupados por mujeres, lo que equivale a un 10,6% del total. El 36,6% de las firmas, en tanto, no tiene mujeres en ese tipo de puestos gerenciales. Concha y Toro e ILC, el brazo de inversiones de la Cámara Chilena de la Construcción, tienen la mayor cantidad, con tres mujeres cada una, aunque como porcentaje del total del directorio lidera Gasco, con el 40% de presencia femenina en su mesa.

Las mujeres, de hecho, se concentran en posiciones de mediana jerarquía al interior de las organizaciones, debido a que tienen menos opciones de acceder a altos cargos, advierte Sepúlveda. Es así como sólo una gerencia general está en manos de una mujer. La mayoría se desempeña en las áreas de Recursos Humanos (26,8%), Asuntos Corporativos (14,6%), Marketing (9,8%) y Comunicaciones (7,3%).

“Hay una segmentación vertical o techo de cristal que se produce, a pesar del alto nivel de calificación que las mujeres pueden tener”, acota la directora ejecutiva de ComunidadMujer. Y agrega que “estamos frente a un círculo vicioso: las mujeres no acceden a las posiciones más altas de las organizaciones, porque no tienen experiencia, pero al mismo tiempo, tampoco tienen la posibilidad de adquirirla”. Las que lo logran, comenta, “por lo general se ubican en las gerencias que si bien son relevantes, no son parte del núcleo central del negocio que, tradicionalmente, es el que conduce a la gerencia general”.

La presencia femenina en las empresas estatales es mayor que en el sector privado. En las 20 compañías que integran el Sistema de Empresas Públicas (SEP) hay 89 cupos directivos. De ellos, 26 los ocupan mujeres, un 29,2% del total. Las sanitarias Sasipa (Isla de Pascua) y Econssa (Antofagasta) lideran, con tres directoras en cada una.

Sólo en una estatal, Empresa Portuaria San Antonio, no hay directora mujer. Además, el 80% de los directorios es presidido por hombres. “La mayor representación femenina en empresas públicas responde a un objetivo explícito del gobierno, que es alcanzar el 40% en esta administración”, destaca Sepúlveda.

La situación cambia en las ocho firmas públicas que no pertenecen al SEP: TVN, Enap, BancoEstado, Codelco, Enami, Famae, Enaer y Asmar. De los 63 directores que tienen esas compañías, 10 son mujeres o un 15,8% del total. Pero Enaer y Asmar no tienen directoras mujeres, mientras que el 75% de las mesas corporativas es presidida por hombres.

En total, de los 152 directores que tienen las 28 empresas estatales, 36 son mujeres, lo que equivale a una representación de 23,6%.

A nivel ejecutivo, sin embargo, la participación femenina en las empresas públicas es menor. De los 118 gerentes de primera línea de las firmas integrantes del SEP, sólo 21 son mujeres o 17,7% del total. Su representación baja al 8,9% si se consideran las estatales que no están en el SEP: apenas 12 mujeres en un grupo de 134 gerencias de primera línea.

Si se consideran todas las firmas públicas, la presencia femenina en altos cargos ejecutivos llega al 13%. Esto significa que de los 252 gerentes de primera línea que tienen las 28 estatales, sólo 33 son mujeres. Doce firmas no tienen a profesionales femeninas en cargos de gerencias de primera línea (42,9%) y sólo hay dos gerentas generales mujeres (7,4%).

“El objetivo de este estudio es que las empresas se pongan rojas y promuevan una mayor inclusión de la mujer en cargos de toma de decisión”, recalca Sepúlveda.

La realidad local, en todo caso, debiera mejorar, asegura la ejecutiva, con la entrada en vigencia de las Normas de Carácter General (NCG) 385 y 386 de la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS). Las NCG, que regulan los antecedentes que las sociedades anónimas proveen al mercado respecto de sus prácticas en gobiernos corporativos, incorpora desde este año datos sobre la diversidad en la composición del directorio y la designación de ejecutivos principales, además de sumar información sobre la brecha salarial por género.

“Con esta información, las empresas privadas harán pública su realidad interna y se podrán comparar con el resto del mercado en materias de diversidad de género (…). Transparentar la realidad de la subrepresentación de la mujer es un primer paso para revertir esa baja presencia”, subraya Sepúlveda.

Fuente: La Tercera 10/07/2016