Hay Mujeres en 2016: más visibilidad, más liderazgo

Terminando el año 2015, tuvimos noticia de los resultados de un nuevo Informe Global de la Brecha de Género del Foro Económico Mundial. Los resultados, en todo el mundo, concitan preocupación porque la brecha de género se va llenando muy lentamente. Tan lento, que genera desesperación: en materia de diferencia salarial, se calcula que sólo en el año 2133 podría cerrarse por completo, mientras que la desigualdad entre hombres y mujeres en salud, educación, oportunidades económicas y representación política ha disminuido tan sólo un 4% en los últimos 10 años.

Ningún país ha logrado la meta, pero al menos sabemos que se puede ir más lejos: las sociedades nórdicas son las más igualitarias del mundo. Desde el año pasado, los primeros cuatro países del ranking son Islandia, Noruega, Finlandia y Suecia.

No es casual, por tanto, que una institución como Hay Mujeres, que se ha propuesto trabajar por la visibilidad femenina como una dimensión del liderazgo, cuente con el apoyo del gobierno noruego.

A pesar de todos los esfuerzos, Chile bajó a nivel global de la posición 66 a la 73, superado en la región por Bolivia (22), Ecuador (33), Argentina (35) y Colombia (42), siendo Nicaragua el país de América Latina que lidera. Al descomponer las dimensiones que constituyen el índice, nuestro país bajó en todos: en el ámbito salarial, Chile pasó del lugar 119 en 2014 al 123; en educación, nuestro país ocupa el lugar 36, seis puestos menos que el año pasado y eso que nos encontramos sumidos en una reforma educacional estructural para la que, al parecer, el género es el vagón de cola; en salud también bajamos desde el lugar 36 al 41. En materia de empoderamiento político, la paradoja es mayor porque ocupamos el lugar 42 lo que, explica el informe, se debería al menor número de mujeres en cargos ministeriales.

Este cuadro nos obliga a ser más conscientes, reflexivos e imaginativos. Las estrategias del pasado para trabajar por la igualdad de género deben ser revisadas. En Chile, el desafío es mayor porque la sociedad chilena es una de las veinte másdesiguales del mundo. A pesar de haber roto las brechas de acceso a la esfera pública, las mujeres seguimos subrepresentadas en los lugares donde se toman decisiones y de juega la autoridad. Se habla del “Techo de Cristal” para graficar los obstáculos implícitos y explícitos, latentes y expresos, que las mujeres encuentran en el desarrollo de sus trayectorias de carrera. Otras hablan del “laberinto del poder”. Lo concreto es que las mujeres, ampliamente presentes hoy en el mundo laboral, educativo, académico, político y artístico, no estamos visibles de igual manera a la hora de tomar decisiones. Al mismo tiempo, estamos en desigualdad en distintas áreas debido a un fenómeno de segmentación, ya que mujeres y hombres, por factores culturales y de estereotipos, toman opciones de carrera diferenciados. Esta situación no solamente supone que las mujeres no somos reconocidas, sino que la sociedad en su conjunto pierde riqueza, talento y valor.

Para romper las barreras, no basta estar capacitadas y educadas. Las mujeres lo estamos y en mayores tasas que los hombres en muchos países. No basta solamente contar con experiencia, que también la tenemos. Las redes de contacto, aquello que los sociólogos denominan “capital relacional”, tiene creciente importancia y las mujeres vamos tomando conciencia de ello.

La visibilidad, que es el ámbito de actuación de  nuestra corporación Hay Mujeres, es cada vez más relevante en la sociedad de la información, del conocimiento y de las redes sociales. Las mujeres debemos ser consciente de dicho recurso y movilizarlo, aunque todavía hay muchas que piensan que por la formación recibida y la experiencia ganada, ella llegará de forma automática. Bienvenido si así fuera. Sin embargo, en términos estructurales, sabemos que debemos seguir trabajando contra ese prejuicio antifemenino que moviliza todavía las ideas inconscientes respecto al género. Ello redunda en menor reconocimiento, es decir, invisibilidad y postergación, por un lado y, por otro lado, en sobremérito, entendido como las exigencias superiores a las que se ven sometidas las mujeres que logran llegar a espacios reservados tradicionalmente para los hombres. ¿Qué mujer no ha experimentado la sensación de que, haga lo que haga, nunca resulta suficiente?, ¿quién no ha sentido que habla en una reunión y es como si su voz fuera totalmente inaudible?

Hay Mujeres trabaja para hacer consciente la visibilidad, entendida como un recurso que debemos movilizar para controlar cómo queremos ser vistas y, sobre todo, cómo queremos ser juzgadas. En este ámbito, los medios de comunicación constituyen un espacio privilegiado y estratégico. Si una mujer aparece en un medio, su presencia se amplifica y es probable que sea considerada para participar en otras instancias.

Las mujeres en los medios, estamos mal representadas porque persiste la proyección de imágenes convencionales que tienden a reforzar los estereotipos. En Chile, una estimación aproximada muestra que menos del 20% contribuye a crear opinión, es considerada como experta o es protagonista de la noticia. Este porcentaje coincide con la situación femenina en los medios de comunicación en otros lugares del mundo. En Hay Mujeres estamos diseñando un instrumento que nos permita medirlo anualmente, así como hacerle seguimiento.

En 2015, en alianza con Televisión Nacional de Chile (TVN), desarrollamos un media training para expertas, inspirándonos en la experiencia de la BBC. En él participaron 16 mujeres que, provenientes de diversos ámbitos del conocimiento y de distintos lugares de Chile, fueron capacitadas para manejar apropiadamente los códigos de la entrevista en los medios de comunicación, en especial los de la TV.

Igualmente, y porque estamos conscientes de la importancia de incorporar al género masculino en el trabajo por la igualdad, creamos la institución “Embajadores Hay Mujeres”, pidiéndole a 23 connotados hombres de diversas áreas del quehacer nacional que se constituyan en aliados para avanzar en la construcción de una esfera pública donde mujeres y hombres seamos igualmente valorados en talentos y capacidades.

Ambas iniciativas se replicarán año a año, como parte de nuestra misión.

Hay Mujeres participó también en distintos seminarios donde se ha debatido esta problemática, ha colaborado con la conferencia dedicada a la situación de la mujer en los medios de comunicación organizada por el David Rockefeller Center de la Universidad de Harvard en Chile y  ha sido invitada a integrar el Consejo Asesor de Equidad de Género de la Subsecretaría de Economía.

Para 2016 esperamos realizar la primera convención Hay Mujeres que permita congregar y conocerse mutuamente a las casi 300 expertas que ya conforman nuestra plataforma.  Renovamos nuestro deseo de seguir trabajando con ellas, contribuyendo a que sean conscientes de que la visibilidad es un recurso que debe ser inteligentemente gestionado, así como convencer a los distintos agentes que generan opinión, debates y conversaciones que, si no incluyen a las mujeres, están mostrando apenas una parte del cuadro del país y no la realidad completa. La igualdad de género se logra con grandes pero también con pequeños actos, con cambios culturales, con acciones gubernamentales y con leyes acopladas con la modernidad pero, sobre todo, poniéndole luz a cada una de las mujeres que vamos encontrando en nuestras vidas.

¡Feliz 2016 y pongamos manos a la obra!

María de los Ángeles Fernández Ramil.

Presidenta de Hay Mujeres.