MA_de_la_Parra

Por María de los Ángeles Fernández
Presidenta de Hay Mujeres.

 

Muy buenos días!

Agradecemos la presencia y compañía de todos uds. hoy acá, en este lindo escenario que nos acoge de Telefónica, para realizar un sueño que veníamos arrastrando desde que nacimos, a fines del año 2013: la posibilidad de realizar un evento que convocara a todas las expertas registradas en el sitio Hay Mujeres.

Hoy, esto ha sido posible gracias a la confianza depositada en nosotros por la Embajada de Canadá, representada acá por la señora Sarah Cohen, su consejera política, quien ha apoyado la venida a Chile de la señora Sara Graydon, nuestra speaker internacional, quien nos contará de su experiencia en ese país con una organización muy similar a Hay Mujeres: Informed Opinion. Canadá es hoy, además, un país que vive un momento especial en su camino hacia la igualdad de género con un primer ministro, Justin Trudeau, que formó un gabinete paritario, se ha declarado públicamente feministas y ha dicho que cría a sus hijos bajo esa convicción.

Pero conocer una experiencia internacional de visibilización de las mujeres, especialmente en los medios de comunicación, no es el único propósito de esta instancia que nos proponemos realizar cada año. Igualmente, la idea de juntarnos tiene dos objetivos adicionales: fomentar entre todas uds la generación de lazos, vínculos y redes, en definitiva, un cierto espíritu de comunidad que las congregue en torno a un propósito como es la importancia de la visibilidad propia como un recurso para el liderazgo pero, al mismo tiempo, acompañado de una dimensión muy práctica:  participar de distintas expresiones de gestión de la propia visibilidad a través de una inducción que les entregue los elementos básicos para hacerse protagonistas de su propia voz y de su opinión. En esta primera oportunidad, éstas se concretarán a través del conocimiento de las claves para expresar la propia voz a través de la prensa (columnas de opinión); manejo de redes sociales y, en una perspectiva más general, el manejo del branding personal.

No puedo dejar pasar esta oportunidad para contarles, para aquellos que no lo conozcan, qué motivó el origen de Hay Mujeres. Surge a partir de mi propia vivencia como analista política que lleva algunos años siendo invitada a distintos espacios de conversación. Me extrañaba que no hubiera otras mujeres, habida cuenta de que mi propia experiencia, habiendo dirigido la Escuela de Ciencia Política de la UDP pero también de haber sido la primera mujer Presidenta de la Asociación Chilena de Ciencia Política. Me decía que algo no encajaba porque, en esos ámbitos, había siempre muchas mujeres, tanto como estudiantes como académicas de la Ciencia Política participando en instancias gremiales, pero ésta no se veía expresada a la hora de analizar la política en los medios de comunicación.. Ahí comencé a decirme a mí misma: algo no está funcionando para nosotras. Así como para los hombres corre el cartesiano “pienso, luego existo”, al parecer, a las mujeres nos faltaba un eslabón, faltando decir: “Pienso, soy vista y luego existo”. Es cosa de abrir la prensa matutina o de ver programas de conversación política en la televisión: la presencia femenina brilla por su ausencia. Parece evidente que debemos enfrentar lo que la escritora Siri Hustvedt de alguna forma denuncia en su último libro “Un mundo deslumbrante”: el prejuicio antifemenino. Lo que hace una mujer es menospreciado por el sistema debido a las ideas inconscientes influyentes con respecto al género. El orden simbólico asocia la autoridad, también en el campo de la conformación de la opinión, con los hombres.

Posteriormente, durante el hito que el país vivió en 2011, con las movilizaciones estudiantiles por una educación pública, gratuita y de calidad, llamó la atención de un grupo de mujeres la ausencia de la opinión y capacidad de análisis femenino en el Encuentro Nacional de la Empresa (Enade) de ese año. Comunidad Mujer hizo ver la preocupación colectiva que ello nos provocaba pero eso no se tradujo en un cambio perceptible. Fui cuando pensé que sería bueno tener un sitio web con información que fuera pública. Nadie podría decir que “no hay mujeres” con capacidad para emitir opiniones y juicios. En ese momento, todavía no alcanzaba a calibrar que esta misma inquietud, la invisibilidad femenina en los medios de comunicación en cuanto a fuentes autorizadas de información y protagonistas de la noticia, era una inquietud a nivel global. Simultáneamente a Hay Mujeres, han ido surgiendo iniciativas similares en otras partes del mundo que persiguen el mismo objetivo. Incluso en países con excelentes indicadores de igualdad de género como Finlandia, lo que acá planteamos es también un problema.

Con esa preocupación en mente, tuve la suerte de encontrarme en mi camino a la mejor de las aliadas: Hege Araldsen, la embajadora de Noruega en Chile. Todas sabemos que ese país destaca siempre en los primeros lugares de igualdad de género a nivel mundial pero, no contentos con vivirlo en casa, trasladan esa preocupación como parte de su política exterior en los distintos países, colaborando fuertemente para que esa aspiración se concrete, más allá de sus fronteras. Ella no puede acompañarnos hoy en este evento pero, para ella, vaya todo nuestro agradecimiento y cariño. Su involucramiento ha ido mucho más lejos de una donación. Ha sido una aliada fundamental desde el inicio y, sin su implicación, iniciativas como el media training de expertas que logramos realizar con TVN durante 2015 no hubiera sido posible.

HM nace, de esta forma, como una plataforma virtual a fines del año 2013. Su espíritu es transversal en lo ideológico, político y religioso y su objetivo es generar un repertorio de datos de expertas que los medios de comunicación, pero también otros espacios donde se construye la opinión y el debate, pudieran considerar. Somos la primera plataforma virtual de América Latina con estas características.

Para Hay Mujeres, una experta es una mujer cuyo conocimiento calificado de temas específicos, pero también su trayectoria destacada o compromiso con una causa, la convierten en una líder de opinión y fuente de información privilegiada.

Hoy ya somos corporación sin fines de lucro con la misión de promover la visibilización de las mujeres a través de su voz y su presencia como dimensión del liderazgo, poniendo especial foco en los medios de comunicación por el rol que les cabe en el debate público y, además, tenemos una nota distintiva: hacemos a los hombres parte de esta misión. Tenemos hombres entre nuestros socios fundadores y directorio y, además, creamos la figura Embajadores Hay Mujeres por la que destacaremos todos los años a un grupo de hombres destacados, con espíritu transversal, que trabajarán activamente por la inclusión femenina en todos los espacios en los que se juegue el desarrollo del país.

Ahora bien, ¿por qué todo este esfuerzo?

Una sociedad equitativa se traduce en igualdad de oportunidades, participación y reconocimiento para todos y cada uno de sus ciudadanos. En Chile, el acceso a posiciones de liderazgo, reconocimiento y derecho de opinión presenta una realidad altamente desfavorable para las mujeres, aún cuando éstas representan la mitad de la población, hayan mejorado su nivel de educación y se encuentren cada vez más presente en el ámbito laboral, económico y político del país. Este desfase implica omisión de sus derechos y un gran desperdicio de sus capacidades.

Construir una realidad más favorable hacia la mujer requiere de grandes avances en distintos ámbitos y uno de ellos es en el tipo y alcance de la cobertura mediática que se le otorga. En este plano, los medios de comunicación no están logrando reflejar el avance del poder y la capacidad de las mujeres. Acá estamos en presencia de dos problemas diferentes, como bien ha señalado Paula Escobar, editora de revistas del diario El Mercurio y una de las socias fundadoras de HM: por una parte, la baja visibilidad de las mujeres en los medios de comunicación masiva pero también la mala representación que de nosotras hacen los medios. Estamos subrepresentadas y mal representadas. Con relación al primer aspecto, existe mucha evidencia empírica: El Global Media Monitoring Proyect (GMMP), con datos de 108 países, ya en 2010, reflejaba que el 80% de los profesionales consultados en los medios eran hombres y sólo 24% de los sujetos de la información eran mujeres. En Estados Unidos, el 24% de las fuentes noticiosas son mujeres, según Women Media Center. En el Reino Unidos, solamente 22% de mujeres firman artículos de primera plana mientras 78% lo hacen los hombres. En España, de la misma forma, el 24% de las fuentes noticiosas son mujeres. En Chile, algunas estimaciones señalan que el 83% de quienes escriben en los principales medios son hombres.

No es posible observar pasivamente esta realidad porque los medios tienen un rol catalizador en la validación e incremento del reconocimiento de mujeres expertas como fuentes de información y líderes de opinión así como en la forma en que las mujeres son representadas. De cambiar la situación, y en eso estamos trabajando, tanto en Chile con HM como en Canadá, con Informed Opinion, ello desencadenaría un impacto significativo en la formación de la percepción y difusión de la información en el conjunto de la sociedad y ampliaría las posibilidades para las mujeres.

Si logramos que más mujeres expresen y amplifiquen sus voces en los medios de comunicación pero también en otros ámbitos donde se toman decisiones como el mundo económico, político y académico, ganan las mujeres, pero gana mucho más la sociedad en su conjunto.

Ganan las mujeres porque la participación y el reconocimiento de mujeres expertas mediante su mayor visibilidad en los medios de comunicación actúa como instrumento de cambio hacia un Chile más inclusivo y diverso; aumenta sus posibilidades en otros ámbitos (que pueden ser laborales o políticos) y actúa como modelos de rol para generaciones futuras. De esta forma, se acorta el camino hacia la igualdad de condiciones y se posibilita la consagración de la experticia femenina.

Gana la sociedad porque la falta de diversidad y de representación equitativa de género en los medios tiene consecuencias para la democracia ya que impacta negativamente en la conformación del debate público. Se dice que la democracia es un régimen de opinión pública y, por tanto, una opinión que no es ni plural ni diversa no es democrática, perdiendo además el país capacidad de análisis pero también, quizás lo más importante, capacidad de propuesta para todos los desafíos que tiene por delante.

Para ir logrando todo esto, HM se propone realizar un conjunto de actividades:

1) Desarrollamos un repertorio de mujeres expertas en Chile y generamos vínculos entre éstas y los medios de comunicación, así como con otros espacios y entidades que generan debate y opinión. Al día de hoy, contamos ya con más de 361 expertas registradas, muchas de ellas hoy presentes con nosotros.

2) Apoyamos a mujeres expertas con “media training”, en especial uno con carácter anual con TVN, así como distintas capacitaciones que contribuyan a gestionar su propia visibilidad.

3) Promovemos la conexión y el apoyo entre mujeres y entidades que las agrupan con organizaciones, tanto chilenas como extranjeras, interesadas en potenciar las capacidades de las mujeres y sus proyectos.

4) Alentamos la elaboración de estudios y reportes transparentes sobre la condición de las mujeres como líderes de opinión y, en general, en distintas áreas de desarrollo del país.

5) Organizamos eventos y actividades que impulsan la inclusión y el protagonismo de la mujer en el debate público.

6) Promovemos la participación de los hombres en el trabajo por la visibilidad de las mujeres a través de la figura del Embajador HM, con carácter anual.

No quiero terminar sin agradecer vivamente a nuestros auspiciadores: Telefónica, que nos acoge en este maravilloso y accesible lugar; a Sodexo, que tiene a la cabeza a Janet Award, una líder como pocas comprometida con la diversidad de género, a BestInnovation, conducido por Bárbara Silva, gran amiga y también socia fundadora de Hay Mujeres, puntal de la innovación en este país así como la colaboración de MG Consulting a través de su gerente general, Tati Guiloff, que impartirá uno de los talleres en los que participarán más tarde. Agradezco también a Oscar Contardo, uno de nuestros embajadores Hay Mujeres, que compartirá con nosotros algunas de las claves de una buena columna de opinión.

Quiero también agradecer públicamente a nuestra experta, Carla Rojas, a quien conocí en el trayecto Toronto-Santiago, procedente de Beijing. Siempre disponible para ayudar a HM, cuando viajó a Canadá me planteó en qué podía colaborar y fue la primera en conversar allá con Shari la posibilidad que hoy felizmente se concreta. A Comunidad Mujer, mi agradecimiento por su apoyo a Hay Mujeres desde sus comienzos y al equipo que ha hecho posible esta actividad: nuestro laborioso y proactivo periodista, Matt Erlandsen; a mi querido amigo, compañero en HM desde sus comienzos, Cristián Leporati, cuyos estudiantes de la Escuela de Publicidad de la UDP fueron los autores de la marca Hay Mujeres y a otra de nuestras socias fundadoras, Marcela Díaz, chileno-canadiense y que apoyó la gestión de esta actividad mientras yo me encontraba defendiendo mi tesis de doctorado en España, en febrero pasado. No quiero dejar de nombrar a nuestras dos colaboradoras: Gisele Feldman, que dirige el comité de admisión que evalúa los antecedentes de las expertas que postulan y Paola Andrade quien, desde Finlandia, pone su mano creativa en las piezas gráficas que pueblan la plataforma. A todos ellos, mi gratitud por lo que estamos haciendo hoy: avanzando un paso más en el camino para que las mujeres, no solamente decidamos cómo nos desarrollamos sino también cómo queremos ser juzgadas.