¿Por qué Uber provoca resistencias en el establishment?

Por Bárbara Silva Troncoso
CEO BeSTinnovation – Santiago Director at SingularityU Global

Cuando se genera una innovación que irrumpe en el mercado, aparece uno nuevo que nadie estaba mirando. Eso es lo que molesta: este nuevo jugador que puede sacar a los antiguos del mapa. La resistencia se produce porque genera miedo. Por eso lo que está pasando en Chile no es nada inédito. Lo que genera Uber en los gremios de taxistas y la industria establecida, es lo que le pasó a Blockbuster, a Kodak, a las cadenas de hoteles, a las librerías y bibliotecas: no visualizaron que el modelo dominante, a propósito de las tecnologías, se iba a transformar. Se basaron en estrategias del pasado en lugar de diseñar el futuro. Sin embargo el problema es aún más complejo y profundo, pues las regulaciones no estaban preparadas para un cambio en el modelo dominante, por lo tanto no hay sólo una respuesta.

Es hora de empezar a considerar que nos movemos en un mundo global. Hoy el país más grande del mundo es Facebook, que tiene más usuarios que los habitantes de China o de India. Es una comunidad de personas hiperconectadas más allá de la geografía física y de un sistema político. La digitalización de las interacciones ha derribado todas las barreras mentales, los idiomas, los partidos políticos.

¿Qué es lo positivo que está haciendo Uber y los modelos de economía colaborativa? Resolver el dolor de una audiencia que no estaba satisfecha con un servicio. Hoy existen, de acuerdo a @CNBC, 12 millones de usuarios felices con este nuevo modelo, dispuestos a pagar por usarlo. Todas estas plataformas que conectan la oferta con la demanda son sistemas inteligentes que permiten autorregular el mercado en relación a las personas. La economías colaborativas permiten generar nuevas fuentes de ingreso en economías con inflación, horarios flexibles de trabajo, administrar tiempos, mayor transparencia en los procesos. Permiten, en resumen, una sociedad más moderna, donde el usuario busca la resolución de un problema de forma instantánea.

Si sabemos que el mundo está cambiando, que los modelos de negocio se están transformando y que la digitalización es el siguiente paso de la transformación industrial, no debería sorprendernos que todas las industrias que habíamos visto mecanizadas tiendan a digitalizarse. Esto permite al usuario acceder a un nuevo servicio, fácilmente manipulable, donde él es quien controla lo que necesita y cuándo lo necesita. Los usuarios ya no estamos a merced de lo que está disponible en el mercado. Ahora podemos escoger, y eso es lo valioso.

La pregunta ahora es: ¿por qué seguimos reaccionando como lo hizo Francia y San Francisco en su momento?  ¿Por qué no estamos mirando los errores y éxitos de otras economías? ¿Por qué estamos viviendo este proceso desde cero, cuando tenemos la ventaja de no haber sido los primeros? Sabemos que el fenómeno de lauberización es global, que está generando resistencia y sabemos cómo han reaccionado esos países y las políticas públicas con las que han abordado estos nuevos modelos basados en la economía colaborativa.

¿Qué nuevos modelos de tributación  los líderes de estado debiesen analizar, entendiendo el fenómeno global de la transformación del modelo económico industrial al digital?

No sigamos fallando en lo que otros fallaron: saltémonos la etapa de ensayo y error, y aprendamos de los aprendizajes de otros. Eso es lo que nos permitirá dar un salto definitivo hacia el desarrollo.

Fuente: Linkedin

Foto: Strategos.com